Publicado 10 de julio de 2026 en Consejos, Etapas por Ignacio

Con la llegada de las bajas temperaturas, una de las dudas más frecuentes entre madres y padres es cómo abrigar correctamente a un bebé durante el invierno. Es normal querer protegerlos del frío, pero muchas veces el temor a que se resfríen nos lleva a ponerles más ropa de la necesaria.
Para resolver estas inquietudes, la Dra. Javiera Otero, Pediatra de la Universidad de los Andes (UANDES), comparte recomendaciones simples y prácticas para mantener a los más pequeños cómodos y protegidos durante los meses de invierno.
La regla de oro: vestir por capas
Una de las recomendaciones más útiles es optar por el sistema de capas. En lugar de utilizar una sola prenda muy gruesa, es preferible vestir al bebé con varias capas delgadas, ya que permiten regular mejor la temperatura a lo largo del día.
Una combinación ideal puede ser:
En Colloky puedes encontrar bodies de algodón, enteritos, chalecos y primeras capas pensadas para acompañar esta rutina, con prendas suaves, cómodas y fáciles de combinar durante toda la temporada.
Este sistema facilita adaptar la ropa si cambia la temperatura o si el bebé pasa de un ambiente exterior a un lugar con calefacción, evitando tanto el frío como el exceso de calor.
¿Cómo saber si tu bebé tiene frío o calor?
Muchas veces nos guiamos por las manos o los pies, pero esto puede llevarnos a
conclusiones erróneas.
La Dra. Javiera Otero explica que la mejor forma de comprobar si un bebé está correctamente abrigado es tocando zonas centrales del cuerpo, como:
Si estas zonas están frías, probablemente necesite una capa adicional. En cambio, si la nuca o la cabeza están muy calientes o sudorosas, es una señal de que está demasiado abrigado y conviene retirar alguna prenda.
Errores frecuentes al abrigar a un bebé
Uno de los errores más comunes es pensar que unas manos o pies fríos significan
necesariamente que el bebé tiene frío.
Como explica la Dra. Javiera Otero:
«Las manos y los pies son extremidades alejadas del centro del cuerpo, por lo que suelen sentirse más frías y no reflejan de manera precisa la temperatura corporal del bebé.»
Otro error habitual es el sobreabrigo. Aunque parezca una buena forma de protegerlos, el exceso de ropa puede hacer que transpiren. La humedad acumulada en la piel o en la ropa favorece que luego se enfríen con mayor facilidad, además de generar incomodidad.
La clave está en observar y adaptarse
No existe una cantidad exacta de ropa que funcione para todos los bebés. Cada uno regula su temperatura de manera diferente y las condiciones del entorno también cambian constantemente.
Por eso, la mejor estrategia es vestirlos por capas y observar sus señales. Revisar
regularmente la temperatura de su pecho, espalda o nuca permitirá ajustar fácilmente su ropa para que siempre se mantengan cómodos.
En Colloky encontrarás prendas diseñadas para acompañar cada etapa del crecimiento de tu bebé, con bodies, enteritos, chalecos y primeras capas ideales para crear looks de invierno cómodos, funcionales y fáciles de adaptar a los cambios de temperatura.
Más que abrigarlos en exceso, el objetivo es que se sientan confortables y puedan disfrutar del invierno de forma segura, acompañando cada etapa de su crecimiento con ropa pensada para su bienestar.